La obra es sobre la injusticia hermenéutica y cómo los medios de comunicación generan significados que moldean nuestra comprensión colectiva. Para combatir esta injusticia, es fundamental transformar los discursos mediáticos y capacitar a la sociedad civil para reconocer y empatizar con las opresiones. En este contexto, se presentan tres afiches que ilustran diferentes historias y sus contrahistorias, permitiendo al espectador reflexionar sobre sus propias vivencias. A través de un ejercicio en el Jornale, se invita a las personas a escribir sus experiencias reales y cómo desearían que hubieran sido, fomentando así las técnicas del teatro del oprimido.