Las Herederas: elites,narrativas de ruptura
e invención
Por Maria Zaracho Robertti
Las Herederas (Martinessi,2017) es una película paraguaya , narra la historia de una mujer de buena posición social que habiendo perdido su herencia familiar a los sesenta años debe enfrentarse inexorablemente a la alteración de su cotidiano.A la vez, es una historia sobre las relaciones humanas, la vida en común de dos mujeres, la opresión, las ansias de libertad y el exilio.
Un análisis superficial de los principales medios escritos del país y las redes sociales dan cuenta de una importante cantidad de reseñas hechas por el público: periodistas, críticos de arte y artistas en torno a la película.Este es un dato no menor en un país donde, como ya he mencionado en otros trabajos vinculados al arte contemporáneo, la crítica( de cualquier tipo) todavía parece ser condición de expulsión.
La lectura que ofrezco en este texto se enuncia desde el territorio del espectador, entendiendo que ocupamos un lugar en ese cíclo infinito que es el de la obra de arte.
De entre las múltiples capas que ofrece la textura de la película, la del planteamiento de una pareja de lesbianas en escena fué blanco de la censura. La misma, emitida por una representante del Partido Liberal, reproduce el pensamiento conservador de la mayoría de la población.
Es que la película aparece en un contexto sociopolítico donde la continuidad del coloradismo es tajante, el presidente electo no es otro sino el “ heredero” de una carga simbólica y material vinculada a la dictadura stronista ( 1954-1989).
Paraguay, su historia de violencia, revoluciones civiles y largas dictaduras fue retratada de modo irónico en la obra del escritor paraguayo Gabriel Casaccia( 1907-1980) referenciado como el iniciador de la moderna narrativa en el Paraguay .
Rescato en este texto algunos elementos, e incluso el mismo título y tópico de la última novela publicada en vida por Casaccia , Los Herederos (España,1975) .
En la larga saga que compone la obra casacciana y por donde desfilan confinados, traidores y exiliados “ el pasado es el personaje más importante , un pasado imposible de olvidar” , como lo expresa Lita Pérez Cáceres en la edición paraguaya del libro. Resulta evocativo este aspecto de la obra del escritor , que motiva cierta intertextualidad con la película.Dicho esto, esbozo algunas reflexiones fractales, movilizada más que nada por los matices Casaccianos en esta historia que nos resulta perturbadoramente familiar.
La elite se cuenta/mira a sí misma: una narrativa de ruptura que evoca a Casaccia.
La productora de cine del director de la película lleva el nombre de La Babosa, titulo de la novela del mencionado autor que en 1952 causó revuelo en la clase conservadora, quizá no tanto como el que ha suscitado Las Herederas, ¿o si?.
De todos modos es perceptible una narrativa de ruptura, a partir del planteamiento no idílico de temas humanos de gran profundidad.Tal como Casaccia Bibolini , miembro de la clase acomodada de Asunción que se atrevió a escribir sobre lo que conocía perfectamente: su propio entorno en decadencia, en la propuesta fílmica irrumpe el retrato de las elites como aspecto novedoso de lo que se cuenta.
Atendiendo que la mayoría de las producciones audiovisuales de los últimos años han retratado al subalterno, y casi nunca al poder o a las clases altas, resulta significativa la puesta en escena desde el temor y el patetismo que reside en una decadente elite que se mira a si misma.
Reconocemos también la ficcionalizacion en torno a la realidad de las elites económicas y de poder en Paraguay, las que a diferencia de aquella de la pelicula, gozan de muy buena salud y no parecen tener la más mínima intención de dilucidar los orígenes y destinos de sus herencias.Lo popular está presente de fondo, con la música de Demetrio Ortiz y la poesía de Manuel “ Manú” Ortiz Guerrero.
Despojos: reconocer el pasado heredado y emanciparse
El director sabe de narraciones en torno a despojos, ya lo ha hecho en otras oportunidades valiéndose de la potente literatura de Carlos Villagra Marsal en su adaptación del cuento “ Arribeño del Norte” que dió lugar a la película Karai Norte
( 2009) , retratando el exilio del antropólogo Bartomeu Meliá durante la dictadura en Diario Guaraní ( 2016) y también con la una historia minimalista en torno al golpe de estado que tuvo como telón de fondo la lucha por la tierra en La Voz perdida (2016 ).
Un ser despojado es el que invoca un elogio a la libertad , en esta pelicula, que no se resume solamente a la vida de una pareja del mismo sexo. El acento esta puesto en lo abandónico , el espionaje silencioso y lo opresivo de los vínculos, la pertinencia y sutileza de los cuidados. Las mujeres en escena dibujaron ese movimiento dialéctico de tiranía y emancipación de una forma muy realista.
Lo que nos deja “ Las Herederas” es , a mi entender, el reconocimiento de que estamos rasgados, de que nos habita la pérdida, de que somos portadores de un pasado y que nuestra desgracia no se debe de algún modo a un infortunio enamorado. El despojo , como lo retrata la escena final de la pelicula, exige una determinación total.
Durante muchos años los paraguayos hemos vivido en contextos patéticos, decadentes, violentos y mediocres , y hemos resuelto esa tensión de algún modo quedándonos o yéndonos, abriendo así una enorme comunidad imaginada desde el exilio.
“¿ Cómo es que la gente no se rebela y se entrega estúpidamente a ese juego, a ese engaño? Deberíamos unirnos todos los hombres del mundo y luchar contra esa burla trágica de que somos víctimas e inventar algo…”,
expresa Casaccia en la referenciada novela.
Ante lo trágico y decadente de nuestra realidad política actual nos quedan el arte y la invención como formas de emancipación, aunque nos cueste irnos , aunque el desafío parezca ser quedarnos...
Publicado el 19 de mayo del 2018 en el Correo Semanal,Suplemento Cultural del Diario Ultima Hora.
Asunción -Paraguay.