La pieza explora la violencia, la marginalidad y la fragilidad del cuerpo humano, temas centrales en la práctica de Margolles, que vincula el arte contemporáneo con las realidades sociales de México. La obra destaca por su uso de materiales asociados con la muerte y la memoria colectiva.
La artista utiliza un fragmento de lengua humana tratada en laboratorio forense, presentado de forma sobria y clínica. Este gesto minimalista convierte el cuerpo en documento, trasladando materiales del ámbito médico y forense al espacio artístico. La conservación meticulosa enfatiza el cruce entre arte, ciencia y ética, cuestionando la distancia entre observador y víctima.
La artista utiliza un fragmento de lengua humana tratada en laboratorio forense, presentado de forma sobria y clínica. Este gesto minimalista convierte el cuerpo en documento, trasladando materiales del ámbito médico y forense al espacio artístico. La conservación meticulosa enfatiza el cruce entre arte, ciencia y ética, cuestionando la distancia entre observador y víctima.