“No hay cicatriz, por brutal que parezca,
que no encierre belleza.
Una historia puntual se cuenta en ella, algún dolor.
Pero también su fin.
Las cicatrices, pues, son las costuras de la memoria,
un remate imperfecto que nos sana, dañándonos.
La forma que el tiempo encuentra de que nunca olvidemos las heridas”
Piedad Bonnett
LOS ESCRITOS
Me interroga el sujeto, su fragmentación y la relación con el mundo que habita.
Construyo cuerpos. Apelando a la fragilidad del material enfatizo esa fragilidad primaria, humana.
Hago posible que aparezcan los atravesamientos, sus cicatrices y conexiones.
En los escritos, la rugosidad de una pared actúa como acto inicial de una generación de signos-textos sobre el papel. Papel de algodón, muy delgado fragil y resistente a la vez, metáforas de lo humano.
Dibujo con carbonilla, gestos, ideas, relatos, pensamientos.
Es una escritura, dibujos del pensamiento.
Acto sobre acto en la formación de un registro.
Soporte que a su vez, es intervenido con formas escultóricas de color.
Se experimentan como cuerpos que tranparentan lo que intentan ocultar, y ocultan lo que intentan nombrar.
Entre la revelación y el ocultamiento. Entre el olvido y la memoria.
Una serie sucesiva de origenes y reconstrucciones.
Como neologismos a descifrar.
Es un intento de escritura por recontruir y materializar la memoria, el recuerdo y la palabra