Yoamelis Rodríguez, nace en Valencia Estado Carabobo un 5 de octubre de 1981. Desde muy pequeña sintió la pasión por las artes plástica , dibujando y pintado con acuarelas y creyones, hasta que ingreso a la escuela de artes plásticas Arturo Michelena en 2006 desde ese momento no a dejado de crear , a participado en exposiciones individuales y colectivas , entre ellas Octubre Joven, visito Francia en 2014 donde participo en dos exposiciones una individual y otra colectiva a su regreso a Venezuela, Rodríguez no ha dejado de trabajar en su arte, mostrándonos un crecimiento de su lenguaje de temáticas femenina, ahora incursionando en ilustraciones y libros de relajación para adultos.
La obra de Yoam, no es de las que facilmente pudiera remitirse a la influencia de tal o cual maestro o a escuelas, donde ella hubiera podido encontrar conocimientos o fuentes por oponerse al tipo de instrucción acomodaticia que recibe en las Academias de Arte, Yoamelis, tuvo que desertar del centro donde comenzó a estudiar en Valencia, para empeñarse a descubrir por si misma, en el desorden intimo de su sensibilidad fuerte, anarquica y ganada explosivamente por la subjetividad, las condiciones para desarrollar por su cuenta un dibujo esplendido en el que sabe combinar la disciplina con la libertad del trazo que se libera de lo decorativo en la medida en que ella profundiza en zonas oscuras de su espíritu. Ella llega así a una propuesta que no vacilo en calificar como un expresionismo femenino, de visos dramáticos.
Un día de trabajo contado por esta artista extraña, bastaría para darnos idea del desasosiego con que, no carente de una ironía rebelde, Yoamelis ensaya develar los misterios de la linea y el claro oscuro, mas allá de lo que ella misma se permite desnudar autobiograficamente de una manera directa y sincera en sus obras. No es el suyo un dibujo corriente, sino una exploración que yo no tardo en asociar a motivaciones del genio informal que Jean Dubuffet no hubiera dudado en atribuir a la psicología profunda, o a la locura. Así que celebremos que Yoam, no sea solo un hallazgo para ella misma tanto como debería serlo para los que se atrevan a leer su obra bajo desaforados imperativos actuales.
Juan Calzadilla
Crítico de Arte Venezolano