La exposición reflexiona críticamente sobre el cuerpo en la contemporaneidad, entendido como un territorio intervenido por lógicas de poder, mercado y belleza. A través del proyecto Sutura, la artista Freisy González analiza cómo la promesa de perfección y modernización —especialmente visible en la cirugía estética y el uso de implantes— produce heridas físicas, simbólicas y biológicas que suelen quedar normalizadas u ocultas.
La muestra plantea que estas intervenciones generan una apariencia de orden y mejora, pero a costa de una pérdida de vitalidad. La cicatriz y la prótesis dejan de ser solo signos de reparación para convertirse en marcas de pertenencia a un canon global que decide qué cuerpos son visibles, deseables o válidos. Incluso cuando se promete belleza, el resultado puede ser enfermedad, vulnerabilidad o daño sistémico, evidenciando la condición del cuerpo como mercancía.
Finalmente, la exposición se propone como un espacio de denuncia y diálogo con testimonios reales, invitando al espectador a mirar, pensar y activar una lectura crítica. La “herida” ya no es solo individual ni corporal: es cultural, política y económica, y revela el costo que tiene producir belleza dentro de un sistema que prioriza la apariencia sobre la integridad del cuerpo vivo.
Comisaria : Eva Pintiado Rapado (Programa Comisarias Boom! Art Community)
Comisaria : Eva Pintiado Rapado (Programa Comisarias Boom! Art Community)