Cada ola fue un respiro. En su cadencia encontré claridad, aprendí a agradecer, a soltar, a sostener el presente. A transformar la intensidad en color.
La energía del mar se filtró en el papel, en los pigmentos que flotan y se expanden. En la mano que pinta, arrastra y traduce.
Esta exposición es más que acuarelas, acrílicos y fotografías de performance. Es un testimonio del movimiento, de un viaje que comenzó hace años y que, en los últimos meses, se volvió imprescindible. El mar fue mi refugio, mi pausa, mi maestro; el espacio donde el agua y el horizonte me enseñaron a aceptar lo inevitable y a convertirlo en imagen.
Desde la profundidad de esos días y de un proceso de años, surge esta muestra. La pintura es memoria. El gesto, resistencia. Y el mar fue testigo de todo.
Hoy presento La marea que me trajo, una muestra que recoge fragmentos de esos días, exploraciones artísticas de los últimos años.
Espacio Marcantoni Río Ceballos, Córdoba, Argentina
14 de junio de 2025
La energía del mar se filtró en el papel, en los pigmentos que flotan y se expanden. En la mano que pinta, arrastra y traduce.
Esta exposición es más que acuarelas, acrílicos y fotografías de performance. Es un testimonio del movimiento, de un viaje que comenzó hace años y que, en los últimos meses, se volvió imprescindible. El mar fue mi refugio, mi pausa, mi maestro; el espacio donde el agua y el horizonte me enseñaron a aceptar lo inevitable y a convertirlo en imagen.
Desde la profundidad de esos días y de un proceso de años, surge esta muestra. La pintura es memoria. El gesto, resistencia. Y el mar fue testigo de todo.
Hoy presento La marea que me trajo, una muestra que recoge fragmentos de esos días, exploraciones artísticas de los últimos años.
Espacio Marcantoni Río Ceballos, Córdoba, Argentina
14 de junio de 2025