Para nuestra segunda edición (en el sur de la CDMX) tuvimos la alegría de compartir con mujeres de distintas latitudes y re-conocer toda la creatividad y rebeldía mediante sus trabajos. ¡Hasta nos tatuamos!
Sin duda fue un gran paso para darle continuidad a los procesos autónomos, conscientes y politizados entre mujeres.
¡Gracias!