"Nadie en los no lugares" se puede “categorizar” como; una obra de arte relacional o un "anti-monumento", esta pieza nace de un proyecto de investigación, desarrollado en la zona fronteriza entre Ciudad Juárez y el Paso (Texas), un "no lugar" que desde su propia condición como frontera propició en el artista José Flores un estado de reflexión que le permitió percibir a la migración como una acción en constante resistencia, a partir de esta reflexión se creo un ambiente de esparcimiento y sana convivencia a través de un encuentro entre artistas y población migrante que lograron unificar fuerzas para instalar está obra que estaba comprendida por dos arquerías de hierro, que se apropian de la estética estructural del muro que divide a EEUU DE MEXICO Esta obra fue usada como elemento principal para realizar un partido de fútbol amistoso, donde el juego toma presencia como sátira o burla a las barreras físicas que tratan de delimitar un territorio.