{"resource":{"model_name":"art_work","image_thumb":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/big_thumb/Sastre.jpg","image_large":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/large/Sastre.jpg","image_resize":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize/Sastre.jpg","user_name":"Martín Sastre","user_subdomain":"martin-sastre","authors":[{"name":"Martín Sastre","subdomain":"martin-sastre"}],"title":"The Iberoamerican Trilogy","editor_choice":0,"creation_date":null,"creation_date_year":"","technic_list":[{"name":"Video Arte","slug":"video-arte"}],"attributions":[],"url":"/artworks/48183","video":null,"description":"\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLo primero que aparece en pantalla es el logotipo de las industrias Disney. Pero cuando la vista se aguza, nos percatamos que el castillo de ensueños que usualmente deviene pórtico de los mundos de fantasía de las millonarias superproducciones fílmicas, ha sido sustituido por la silueta invertida del continente suramericano. A partir de ahí, ya todo será diferente, una sucesión fragmentaria de imágenes que dibujan un mundo al revés, la utopía de una revancha a ritmo de carnaval y pop, un alegato de ficción que por el virtuosismo de su construcción pareciera absolutamente posible.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eTal vez esa sea la constante más evidente en la obra de\u0026nbsp;\u003ca href=\"http://www.martinsastre.com/\"\u003eMartín Sastre\u003c/a\u003e: todo es posible, basta con desearlo para que la realidad se amolde a tu propia ficción, porque la construcción de la realidad misma está en tus manos. Desde una pieza temprana como\u003cem\u003eThe E! True Hollywood Story\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2000) Martín Sastre se posicionaba en el centro de las representaciones videográficas que le han convertido en uno de los referentes imprescindibles del videoarte que se produce en torno a Latinoamérica.\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn1\"\u003e[i]\u003c/a\u003e\u0026nbsp;Ese situarse a sí mismo en medio del relato, construyendo a partir de ahí una escurridiza autorreferencialidad en la que biografía y ficción terminan por confundirse, introduce en las piezas de Sastre uno de los niveles discursivos más interesante, al tiempo que irónico, de su obra. La figura del artista se somete a debate incesantemente, no ya desde la sacralidad propia de las teorías sobre el autor, sino desde estrategias de sentido en las que el sujeto artista es carnavalizado por medio de una serie de apropiaciones de atributos más cercanos a la cultura de masas.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLas anteriores son dos cuestiones recurrentes en la obra de Martín Sastre: la condición periférica en términos geopolíticos y la construcción de la identidad del sujeto artista. A ambas trataremos de aproximarnos en este texto.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eI. Cartografías imaginarias y deconstrucciones geopolíticas.\u003c/p\u003e\u003cp\u003eDecimos que Disneylandia no es el santuario de la imaginación, pero Disneylandia como mundo hiperreal enmascara el hecho de que toda América es hiperreal, toda América es Disneylandia (…).\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eJean Baudrillard, El complot del arte.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eAunque no apele a las recurrentes imágenes cartográficas que en el arte contemporáneo dan cuenta hasta el cansancio de una obsesión por fagocitar la distribución geopolítica del mundo actual, ni sus disquisiciones sobre las condiciones territoriales devengan explícitos alegatos en la representación, la obra de Martín Sastre parece emerger de una clara conciencia sobre el estatuto poscolonial dentro del cual se enclava su producción. Sin embargo, cuando se refiere a una “condición latina”, los cauces a través de los cuales estructura la argumentación de esa construcción identitaria, evaden la lógica racional de los históricos discursos intelectuales latinoamericanistas o las elucubraciones populistas de algunas políticas continentales. Por el contrario, Martín Sastre sitúa el origen de su reflexión en el hecho indiscutible de que como parte de una generación joven (que hoy ronda los 30 años), la América Latina en la que ha vivido y donde se ha forjado su conocimiento del mundo es parte de un contexto global, no es más un mero laboratorio antropológico para observar al “buen salvaje”.[ii]\u003cbr\u003e\u003cbr\u003ePor otra parte, tampoco renuncia a la revancha del subalterno y en sus vídeos la historia es trastrocada como en un cuento de hadas al revés. Observando el mundo “a través del espejo”, empezamos a descubrir una fuerza subversiva que se apodera de las imágenes y hace desaparecer tras de ellas siglos de la Historia de Occidente, que se nos devuelve recompuesta en un orden caótico, fragmentario y rocambolesco. Es a partir de ese “nuevo orden” que Martín Sastre relata una peculiar historia del arte a través de la que se explica el estado del arte actual y del mundo más allá de los predios del arte –si es que existe ese más allá.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eNo es casual que en la propia historia del arte uruguayo encuentre Sastre la complicidad icónica que necesita para advertir de sus procedimientos de «dislocamiento territorial» (Estrella de Diego), teniendo en las vanguardias de su propio país un referente por excelencia del cual apropiarse para emprender esta suerte de fagocitosis neohistoricista:\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e(…) el uruguayo Joaquín Torres García realiza su conocido dibujo, en el que muestra el cono de América del Sur invertido, expresión gráfica de su famoso artículo de 1935, «La Escuela del Sur». En él pone sobre el tapete ,(…) la revisión precisa de las consuetudinarias propuestas territoriales. Al final ¿quién dictamina cuál es el Norte y cuál es el Sur con todas las consecuencias que dicha división conlleva?\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur” -escribe Torres García-. “No debe de haber norte para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quiere el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte. Igualmente nuestra brújula: se inclina irremisiblemente siempre hacia el Sur, nuestro polo. Los buques, cuando se van de aquí, bajan, como antes, para irse hacia el norte. Porque el norte ahora está abajo. Y Levante, poniéndose frente a nuestro Sur, está a la izquierda. Esta rectificación era necesaria; por esto ahora sabemos dónde estamos.»\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLa serie\u0026nbsp;\u003cem\u003eThe Iberoamerican Trilogy\u003c/em\u003e\u0026nbsp;es posiblemente el mejor exponente de esa inversión de los mapas que se describe en la obra de Sastre. En sus tres episodios, el artista trata de recomponer una genealogía en la cual el espacio iberoamericano y sus producciones simbólicas ocupan el lugar del centro y adquieren por tanto un\u0026nbsp;\u003cem\u003estatus\u003c/em\u003e\u0026nbsp;hegemónico, en un tiempo de resurrección del espíritu latino espoleado durante siglos y escamoteado a través de apropiaciones occidentales estereotipadas y mitificadas desde la modernidad.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003e\u003cem\u003eVideoart, The Iberoamerican Legend\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2002), la primera parte de la saga, narra una historia que comienza en la apocalíptica destrucción del mundo tras el colapso de Hollywood, y cuenta como los artistas latinoamericanos, bajo el liderazgo de otro artista llamado Martín Sastre (alter ego, auto-representación o incurso mítico –a esta distinción volveremos más adelante en la siguiente parte del texto), salvaron el planeta de su inminente fin por el “exceso de hiperrealidad” propagada por los medios de comunicación. En\u0026nbsp;\u003cem\u003eMontevideo, The Dark Side of the Pop\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), la segunda entrega de este conjunto de vídeos, el relato se sitúa en el año 2092, y una adolescente superdotada es enviada por el Centro Europeo de Inteligencia a Montevideo, con el objetivo de descubrir el secreto del éxito de Martín Sastre, quien había encabezado la gran revuelta de las periferias que dio al traste con la era de Hollywood y Occidente a inicios del siglo XXI. Finalmente la tercera parte de la trilogía,\u0026nbsp;\u003cem\u003eBolivia 3, Confederation Next\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), se ubica en el año 2876 y cuenta el duelo acontecido entre Martín Sastre y Matthew Barney por el control de la ficción, después de lo cual se formó Bolivia, una Confederación de Naciones\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn4\"\u003e[iv]\u003c/a\u003e; el mundo ha cambiado, ya no existe Estados Unidos, que dejó de tener el control mundial tras perder el control de la ficción y de la industria del entretenimiento a través de la cual recodificaba y ponía en valor la realidad.\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\" background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003eConstruyendo irónicas tramas fragmentadas que implican idas y regresos en el tiempo, Sastre va hilando una historia de la nueva era iberoamericana en que todos los órdenes preconcebidos por el andamiaje de los poderes heredados de un mundo colonial son desarticulados y refractados. Entonces la historia toma otro rumbo e Iberoamérica es desplazada desde los márgenes hasta quedar justo en una situación dominante que instituye el valor de lo latino como una emergente ontología, en apariencia más apta y propicia a la gestión de la ficción dada nuestra naturaleza histriónica y propensión al drama; así como por el entrenamiento sostenido en su consumo.\u003c/span\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\" background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003efuente\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttps://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010_martin-sastre/\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttp://www.roalonso.net/es/videoarte/caja_negra.php\u003cspan style=\" background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003cbr\u003e\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e"},"owns":false,"definitions":{"people":{"from":{"title":"The Iberoamerican Trilogy","description":"\u003c!--StartFragment--\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLo primero que aparece en pantalla es el logotipo de las industrias Disney. 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Sin embargo, cuando se refiere a una “condición latina”, los cauces a través de los cuales estructura la argumentación de esa construcción identitaria, evaden la lógica racional de los históricos discursos intelectuales latinoamericanistas o las elucubraciones populistas de algunas políticas continentales. Por el contrario, Martín Sastre sitúa el origen de su reflexión en el hecho indiscutible de que como parte de una generación joven (que hoy ronda los 30 años), la América Latina en la que ha vivido y donde se ha forjado su conocimiento del mundo es parte de un contexto global, no es más un mero laboratorio antropológico para observar al “buen salvaje”.[ii]\u003cbr\u003e\u003cbr\u003ePor otra parte, tampoco renuncia a la revancha del subalterno y en sus vídeos la historia es trastrocada como en un cuento de hadas al revés. 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Es a partir de ese “nuevo orden” que Martín Sastre relata una peculiar historia del arte a través de la que se explica el estado del arte actual y del mundo más allá de los predios del arte –si es que existe ese más allá.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eNo es casual que en la propia historia del arte uruguayo encuentre Sastre la complicidad icónica que necesita para advertir de sus procedimientos de «dislocamiento territorial» (Estrella de Diego), teniendo en las vanguardias de su propio país un referente por excelencia del cual apropiarse para emprender esta suerte de fagocitosis neohistoricista:\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e(…) el uruguayo Joaquín Torres García realiza su conocido dibujo, en el que muestra el cono de América del Sur invertido, expresión gráfica de su famoso artículo de 1935, «La Escuela del Sur». En él pone sobre el tapete ,(…) la revisión precisa de las consuetudinarias propuestas territoriales. Al final ¿quién dictamina cuál es el Norte y cuál es el Sur con todas las consecuencias que dicha división conlleva?\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur” -escribe Torres García-. “No debe de haber norte para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quiere el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte. Igualmente nuestra brújula: se inclina irremisiblemente siempre hacia el Sur, nuestro polo. Los buques, cuando se van de aquí, bajan, como antes, para irse hacia el norte. Porque el norte ahora está abajo. Y Levante, poniéndose frente a nuestro Sur, está a la izquierda. 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Pero cuando la vista se aguza, nos percatamos que el castillo de ensueños que usualmente deviene pórtico de los mundos de fantasía de las millonarias superproducciones fílmicas, ha sido sustituido por la silueta invertida del continente suramericano. A partir de ahí, ya todo será diferente, una sucesión fragmentaria de imágenes que dibujan un mundo al revés, la utopía de una revancha a ritmo de carnaval y pop, un alegato de ficción que por el virtuosismo de su construcción pareciera absolutamente posible.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eTal vez esa sea la constante más evidente en la obra de\u0026nbsp;\u003ca href=\"http://www.martinsastre.com/\" target=\"_blank\"\u003eMartín Sastre\u003c/a\u003e: todo es posible, basta con desearlo para que la realidad se amolde a tu propia ficción, porque la construcción de la realidad misma está en tus manos. Desde una pieza temprana como\u003cem\u003eThe E! True Hollywood Story\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2000) Martín Sastre se posicionaba en el centro de las representaciones videográficas que le han convertido en uno de los referentes imprescindibles del videoarte que se produce en torno a Latinoamérica.\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn1\"\u003e[i]\u003c/a\u003e\u0026nbsp;Ese situarse a sí mismo en medio del relato, construyendo a partir de ahí una escurridiza autorreferencialidad en la que biografía y ficción terminan por confundirse, introduce en las piezas de Sastre uno de los niveles discursivos más interesante, al tiempo que irónico, de su obra. La figura del artista se somete a debate incesantemente, no ya desde la sacralidad propia de las teorías sobre el autor, sino desde estrategias de sentido en las que el sujeto artista es carnavalizado por medio de una serie de apropiaciones de atributos más cercanos a la cultura de masas.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLas anteriores son dos cuestiones recurrentes en la obra de Martín Sastre: la condición periférica en términos geopolíticos y la construcción de la identidad del sujeto artista. A ambas trataremos de aproximarnos en este texto.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eI. Cartografías imaginarias y deconstrucciones geopolíticas.\u003c/p\u003e\u003cp\u003eDecimos que Disneylandia no es el santuario de la imaginación, pero Disneylandia como mundo hiperreal enmascara el hecho de que toda América es hiperreal, toda América es Disneylandia (…).\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eJean Baudrillard, El complot del arte.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eAunque no apele a las recurrentes imágenes cartográficas que en el arte contemporáneo dan cuenta hasta el cansancio de una obsesión por fagocitar la distribución geopolítica del mundo actual, ni sus disquisiciones sobre las condiciones territoriales devengan explícitos alegatos en la representación, la obra de Martín Sastre parece emerger de una clara conciencia sobre el estatuto poscolonial dentro del cual se enclava su producción. Sin embargo, cuando se refiere a una “condición latina”, los cauces a través de los cuales estructura la argumentación de esa construcción identitaria, evaden la lógica racional de los históricos discursos intelectuales latinoamericanistas o las elucubraciones populistas de algunas políticas continentales. Por el contrario, Martín Sastre sitúa el origen de su reflexión en el hecho indiscutible de que como parte de una generación joven (que hoy ronda los 30 años), la América Latina en la que ha vivido y donde se ha forjado su conocimiento del mundo es parte de un contexto global, no es más un mero laboratorio antropológico para observar al “buen salvaje”.[ii]\u003cbr\u003e\u003cbr\u003ePor otra parte, tampoco renuncia a la revancha del subalterno y en sus vídeos la historia es trastrocada como en un cuento de hadas al revés. Observando el mundo “a través del espejo”, empezamos a descubrir una fuerza subversiva que se apodera de las imágenes y hace desaparecer tras de ellas siglos de la Historia de Occidente, que se nos devuelve recompuesta en un orden caótico, fragmentario y rocambolesco. Es a partir de ese “nuevo orden” que Martín Sastre relata una peculiar historia del arte a través de la que se explica el estado del arte actual y del mundo más allá de los predios del arte –si es que existe ese más allá.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eNo es casual que en la propia historia del arte uruguayo encuentre Sastre la complicidad icónica que necesita para advertir de sus procedimientos de «dislocamiento territorial» (Estrella de Diego), teniendo en las vanguardias de su propio país un referente por excelencia del cual apropiarse para emprender esta suerte de fagocitosis neohistoricista:\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e(…) el uruguayo Joaquín Torres García realiza su conocido dibujo, en el que muestra el cono de América del Sur invertido, expresión gráfica de su famoso artículo de 1935, «La Escuela del Sur». En él pone sobre el tapete ,(…) la revisión precisa de las consuetudinarias propuestas territoriales. Al final ¿quién dictamina cuál es el Norte y cuál es el Sur con todas las consecuencias que dicha división conlleva?\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur” -escribe Torres García-. “No debe de haber norte para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quiere el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte. Igualmente nuestra brújula: se inclina irremisiblemente siempre hacia el Sur, nuestro polo. Los buques, cuando se van de aquí, bajan, como antes, para irse hacia el norte. Porque el norte ahora está abajo. Y Levante, poniéndose frente a nuestro Sur, está a la izquierda. Esta rectificación era necesaria; por esto ahora sabemos dónde estamos.»\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003c!--StartFragment--\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLa serie\u0026nbsp;\u003cem\u003eThe Iberoamerican Trilogy\u003c/em\u003e\u0026nbsp;es posiblemente el mejor exponente de esa inversión de los mapas que se describe en la obra de Sastre. En sus tres episodios, el artista trata de recomponer una genealogía en la cual el espacio iberoamericano y sus producciones simbólicas ocupan el lugar del centro y adquieren por tanto un\u0026nbsp;\u003cem\u003estatus\u003c/em\u003e\u0026nbsp;hegemónico, en un tiempo de resurrección del espíritu latino espoleado durante siglos y escamoteado a través de apropiaciones occidentales estereotipadas y mitificadas desde la modernidad.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003e\u003cem\u003eVideoart, The Iberoamerican Legend\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2002), la primera parte de la saga, narra una historia que comienza en la apocalíptica destrucción del mundo tras el colapso de Hollywood, y cuenta como los artistas latinoamericanos, bajo el liderazgo de otro artista llamado Martín Sastre (alter ego, auto-representación o incurso mítico –a esta distinción volveremos más adelante en la siguiente parte del texto), salvaron el planeta de su inminente fin por el “exceso de hiperrealidad” propagada por los medios de comunicación. En\u0026nbsp;\u003cem\u003eMontevideo, The Dark Side of the Pop\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), la segunda entrega de este conjunto de vídeos, el relato se sitúa en el año 2092, y una adolescente superdotada es enviada por el Centro Europeo de Inteligencia a Montevideo, con el objetivo de descubrir el secreto del éxito de Martín Sastre, quien había encabezado la gran revuelta de las periferias que dio al traste con la era de Hollywood y Occidente a inicios del siglo XXI. Finalmente la tercera parte de la trilogía,\u0026nbsp;\u003cem\u003eBolivia 3, Confederation Next\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), se ubica en el año 2876 y cuenta el duelo acontecido entre Martín Sastre y Matthew Barney por el control de la ficción, después de lo cual se formó Bolivia, una Confederación de Naciones\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn4\"\u003e[iv]\u003c/a\u003e; el mundo ha cambiado, ya no existe Estados Unidos, que dejó de tener el control mundial tras perder el control de la ficción y de la industria del entretenimiento a través de la cual recodificaba y ponía en valor la realidad.\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003c!--StartFragment--\u003eConstruyendo irónicas tramas fragmentadas que implican idas y regresos en el tiempo, Sastre va hilando una historia de la nueva era iberoamericana en que todos los órdenes preconcebidos por el andamiaje de los poderes heredados de un mundo colonial son desarticulados y refractados. Entonces la historia toma otro rumbo e Iberoamérica es desplazada desde los márgenes hasta quedar justo en una situación dominante que instituye el valor de lo latino como una emergente ontología, en apariencia más apta y propicia a la gestión de la ficción dada nuestra naturaleza histriónica y propensión al drama; así como por el entrenamiento sostenido en su consumo.\u003c/span\u003e\u003c!--EndFragment--\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003efuente\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttps://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010_martin-sastre/\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttp://www.roalonso.net/es/videoarte/caja_negra.php\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003cbr\u003e\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003c!--EndFragment--\u003e","id":48183,"image":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/Sastre.jpg","original":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/original/Sastre.jpg"},"large":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/large/Sastre.jpg"},"resize_big":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize_big/Sastre.jpg"},"resize":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize/Sastre.jpg"},"medium":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/medium/Sastre.jpg"},"small":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/small/Sastre.jpg"},"resized_thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resized_thumb/Sastre.jpg"},"big_thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/big_thumb/Sastre.jpg"},"thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/thumb/Sastre.jpg"}},"technic":null,"dimensions":null,"user_id":null,"serie_id":null,"publish":null,"position":null,"descargada":null,"old_filename":null,"in_s3":null,"comments_count":null,"public_comments_count":null,"content_type":null,"size":null,"created_at":"2016-07-02T19:11:09.000Z","updated_at":"2016-07-02T19:16:57.000Z","image_processing":false,"image_tmp":null,"made_on":null,"width":null,"height":null,"depth":null,"property_kind_id":null,"owner_id":null,"owner_type":null,"completed_rate":null,"deleted_at":null,"slug":null,"rank":"310547.0","creation_date":null,"creation_date_relative":null,"country_id":null,"city_id":null,"province_id":null,"editor_choice":0,"tag_list":[],"material_list":[],"medium_list":[],"artwork_type_list":[],"technique_list":["Video Arte"],"attribution_list":[]},"relation_type":"Event","per":4},"institutions":{"from":{"title":"The Iberoamerican Trilogy","description":"\u003c!--StartFragment--\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLo primero que aparece en pantalla es el logotipo de las industrias Disney. Pero cuando la vista se aguza, nos percatamos que el castillo de ensueños que usualmente deviene pórtico de los mundos de fantasía de las millonarias superproducciones fílmicas, ha sido sustituido por la silueta invertida del continente suramericano. A partir de ahí, ya todo será diferente, una sucesión fragmentaria de imágenes que dibujan un mundo al revés, la utopía de una revancha a ritmo de carnaval y pop, un alegato de ficción que por el virtuosismo de su construcción pareciera absolutamente posible.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eTal vez esa sea la constante más evidente en la obra de\u0026nbsp;\u003ca href=\"http://www.martinsastre.com/\" target=\"_blank\"\u003eMartín Sastre\u003c/a\u003e: todo es posible, basta con desearlo para que la realidad se amolde a tu propia ficción, porque la construcción de la realidad misma está en tus manos. Desde una pieza temprana como\u003cem\u003eThe E! True Hollywood Story\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2000) Martín Sastre se posicionaba en el centro de las representaciones videográficas que le han convertido en uno de los referentes imprescindibles del videoarte que se produce en torno a Latinoamérica.\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn1\"\u003e[i]\u003c/a\u003e\u0026nbsp;Ese situarse a sí mismo en medio del relato, construyendo a partir de ahí una escurridiza autorreferencialidad en la que biografía y ficción terminan por confundirse, introduce en las piezas de Sastre uno de los niveles discursivos más interesante, al tiempo que irónico, de su obra. La figura del artista se somete a debate incesantemente, no ya desde la sacralidad propia de las teorías sobre el autor, sino desde estrategias de sentido en las que el sujeto artista es carnavalizado por medio de una serie de apropiaciones de atributos más cercanos a la cultura de masas.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLas anteriores son dos cuestiones recurrentes en la obra de Martín Sastre: la condición periférica en términos geopolíticos y la construcción de la identidad del sujeto artista. A ambas trataremos de aproximarnos en este texto.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eI. Cartografías imaginarias y deconstrucciones geopolíticas.\u003c/p\u003e\u003cp\u003eDecimos que Disneylandia no es el santuario de la imaginación, pero Disneylandia como mundo hiperreal enmascara el hecho de que toda América es hiperreal, toda América es Disneylandia (…).\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eJean Baudrillard, El complot del arte.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eAunque no apele a las recurrentes imágenes cartográficas que en el arte contemporáneo dan cuenta hasta el cansancio de una obsesión por fagocitar la distribución geopolítica del mundo actual, ni sus disquisiciones sobre las condiciones territoriales devengan explícitos alegatos en la representación, la obra de Martín Sastre parece emerger de una clara conciencia sobre el estatuto poscolonial dentro del cual se enclava su producción. Sin embargo, cuando se refiere a una “condición latina”, los cauces a través de los cuales estructura la argumentación de esa construcción identitaria, evaden la lógica racional de los históricos discursos intelectuales latinoamericanistas o las elucubraciones populistas de algunas políticas continentales. Por el contrario, Martín Sastre sitúa el origen de su reflexión en el hecho indiscutible de que como parte de una generación joven (que hoy ronda los 30 años), la América Latina en la que ha vivido y donde se ha forjado su conocimiento del mundo es parte de un contexto global, no es más un mero laboratorio antropológico para observar al “buen salvaje”.[ii]\u003cbr\u003e\u003cbr\u003ePor otra parte, tampoco renuncia a la revancha del subalterno y en sus vídeos la historia es trastrocada como en un cuento de hadas al revés. Observando el mundo “a través del espejo”, empezamos a descubrir una fuerza subversiva que se apodera de las imágenes y hace desaparecer tras de ellas siglos de la Historia de Occidente, que se nos devuelve recompuesta en un orden caótico, fragmentario y rocambolesco. Es a partir de ese “nuevo orden” que Martín Sastre relata una peculiar historia del arte a través de la que se explica el estado del arte actual y del mundo más allá de los predios del arte –si es que existe ese más allá.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eNo es casual que en la propia historia del arte uruguayo encuentre Sastre la complicidad icónica que necesita para advertir de sus procedimientos de «dislocamiento territorial» (Estrella de Diego), teniendo en las vanguardias de su propio país un referente por excelencia del cual apropiarse para emprender esta suerte de fagocitosis neohistoricista:\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e(…) el uruguayo Joaquín Torres García realiza su conocido dibujo, en el que muestra el cono de América del Sur invertido, expresión gráfica de su famoso artículo de 1935, «La Escuela del Sur». En él pone sobre el tapete ,(…) la revisión precisa de las consuetudinarias propuestas territoriales. Al final ¿quién dictamina cuál es el Norte y cuál es el Sur con todas las consecuencias que dicha división conlleva?\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur” -escribe Torres García-. “No debe de haber norte para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quiere el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte. Igualmente nuestra brújula: se inclina irremisiblemente siempre hacia el Sur, nuestro polo. Los buques, cuando se van de aquí, bajan, como antes, para irse hacia el norte. Porque el norte ahora está abajo. Y Levante, poniéndose frente a nuestro Sur, está a la izquierda. 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En\u0026nbsp;\u003cem\u003eMontevideo, The Dark Side of the Pop\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), la segunda entrega de este conjunto de vídeos, el relato se sitúa en el año 2092, y una adolescente superdotada es enviada por el Centro Europeo de Inteligencia a Montevideo, con el objetivo de descubrir el secreto del éxito de Martín Sastre, quien había encabezado la gran revuelta de las periferias que dio al traste con la era de Hollywood y Occidente a inicios del siglo XXI. Finalmente la tercera parte de la trilogía,\u0026nbsp;\u003cem\u003eBolivia 3, Confederation Next\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), se ubica en el año 2876 y cuenta el duelo acontecido entre Martín Sastre y Matthew Barney por el control de la ficción, después de lo cual se formó Bolivia, una Confederación de Naciones\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn4\"\u003e[iv]\u003c/a\u003e; el mundo ha cambiado, ya no existe Estados Unidos, que dejó de tener el control mundial tras perder el control de la ficción y de la industria del entretenimiento a través de la cual recodificaba y ponía en valor la realidad.\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003c!--StartFragment--\u003eConstruyendo irónicas tramas fragmentadas que implican idas y regresos en el tiempo, Sastre va hilando una historia de la nueva era iberoamericana en que todos los órdenes preconcebidos por el andamiaje de los poderes heredados de un mundo colonial son desarticulados y refractados. Entonces la historia toma otro rumbo e Iberoamérica es desplazada desde los márgenes hasta quedar justo en una situación dominante que instituye el valor de lo latino como una emergente ontología, en apariencia más apta y propicia a la gestión de la ficción dada nuestra naturaleza histriónica y propensión al drama; así como por el entrenamiento sostenido en su consumo.\u003c/span\u003e\u003c!--EndFragment--\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003efuente\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttps://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010_martin-sastre/\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttp://www.roalonso.net/es/videoarte/caja_negra.php\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003cbr\u003e\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003c!--EndFragment--\u003e","id":48183,"image":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/Sastre.jpg","original":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/original/Sastre.jpg"},"large":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/large/Sastre.jpg"},"resize_big":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize_big/Sastre.jpg"},"resize":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize/Sastre.jpg"},"medium":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/medium/Sastre.jpg"},"small":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/small/Sastre.jpg"},"resized_thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resized_thumb/Sastre.jpg"},"big_thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/big_thumb/Sastre.jpg"},"thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/thumb/Sastre.jpg"}},"technic":null,"dimensions":null,"user_id":null,"serie_id":null,"publish":null,"position":null,"descargada":null,"old_filename":null,"in_s3":null,"comments_count":null,"public_comments_count":null,"content_type":null,"size":null,"created_at":"2016-07-02T19:11:09.000Z","updated_at":"2016-07-02T19:16:57.000Z","image_processing":false,"image_tmp":null,"made_on":null,"width":null,"height":null,"depth":null,"property_kind_id":null,"owner_id":null,"owner_type":null,"completed_rate":null,"deleted_at":null,"slug":null,"rank":"310547.0","creation_date":null,"creation_date_relative":null,"country_id":null,"city_id":null,"province_id":null,"editor_choice":0,"tag_list":[],"material_list":[],"medium_list":[],"artwork_type_list":[],"technique_list":["Video Arte"],"attribution_list":[]},"relation_type":"Institution","per":2},"publications":{"from":{"title":"The Iberoamerican Trilogy","description":"\u003c!--StartFragment--\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLo primero que aparece en pantalla es el logotipo de las industrias Disney. Pero cuando la vista se aguza, nos percatamos que el castillo de ensueños que usualmente deviene pórtico de los mundos de fantasía de las millonarias superproducciones fílmicas, ha sido sustituido por la silueta invertida del continente suramericano. A partir de ahí, ya todo será diferente, una sucesión fragmentaria de imágenes que dibujan un mundo al revés, la utopía de una revancha a ritmo de carnaval y pop, un alegato de ficción que por el virtuosismo de su construcción pareciera absolutamente posible.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eTal vez esa sea la constante más evidente en la obra de\u0026nbsp;\u003ca href=\"http://www.martinsastre.com/\" target=\"_blank\"\u003eMartín Sastre\u003c/a\u003e: todo es posible, basta con desearlo para que la realidad se amolde a tu propia ficción, porque la construcción de la realidad misma está en tus manos. Desde una pieza temprana como\u003cem\u003eThe E! True Hollywood Story\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2000) Martín Sastre se posicionaba en el centro de las representaciones videográficas que le han convertido en uno de los referentes imprescindibles del videoarte que se produce en torno a Latinoamérica.\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn1\"\u003e[i]\u003c/a\u003e\u0026nbsp;Ese situarse a sí mismo en medio del relato, construyendo a partir de ahí una escurridiza autorreferencialidad en la que biografía y ficción terminan por confundirse, introduce en las piezas de Sastre uno de los niveles discursivos más interesante, al tiempo que irónico, de su obra. La figura del artista se somete a debate incesantemente, no ya desde la sacralidad propia de las teorías sobre el autor, sino desde estrategias de sentido en las que el sujeto artista es carnavalizado por medio de una serie de apropiaciones de atributos más cercanos a la cultura de masas.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLas anteriores son dos cuestiones recurrentes en la obra de Martín Sastre: la condición periférica en términos geopolíticos y la construcción de la identidad del sujeto artista. A ambas trataremos de aproximarnos en este texto.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eI. Cartografías imaginarias y deconstrucciones geopolíticas.\u003c/p\u003e\u003cp\u003eDecimos que Disneylandia no es el santuario de la imaginación, pero Disneylandia como mundo hiperreal enmascara el hecho de que toda América es hiperreal, toda América es Disneylandia (…).\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eJean Baudrillard, El complot del arte.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eAunque no apele a las recurrentes imágenes cartográficas que en el arte contemporáneo dan cuenta hasta el cansancio de una obsesión por fagocitar la distribución geopolítica del mundo actual, ni sus disquisiciones sobre las condiciones territoriales devengan explícitos alegatos en la representación, la obra de Martín Sastre parece emerger de una clara conciencia sobre el estatuto poscolonial dentro del cual se enclava su producción. Sin embargo, cuando se refiere a una “condición latina”, los cauces a través de los cuales estructura la argumentación de esa construcción identitaria, evaden la lógica racional de los históricos discursos intelectuales latinoamericanistas o las elucubraciones populistas de algunas políticas continentales. Por el contrario, Martín Sastre sitúa el origen de su reflexión en el hecho indiscutible de que como parte de una generación joven (que hoy ronda los 30 años), la América Latina en la que ha vivido y donde se ha forjado su conocimiento del mundo es parte de un contexto global, no es más un mero laboratorio antropológico para observar al “buen salvaje”.[ii]\u003cbr\u003e\u003cbr\u003ePor otra parte, tampoco renuncia a la revancha del subalterno y en sus vídeos la historia es trastrocada como en un cuento de hadas al revés. Observando el mundo “a través del espejo”, empezamos a descubrir una fuerza subversiva que se apodera de las imágenes y hace desaparecer tras de ellas siglos de la Historia de Occidente, que se nos devuelve recompuesta en un orden caótico, fragmentario y rocambolesco. Es a partir de ese “nuevo orden” que Martín Sastre relata una peculiar historia del arte a través de la que se explica el estado del arte actual y del mundo más allá de los predios del arte –si es que existe ese más allá.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eNo es casual que en la propia historia del arte uruguayo encuentre Sastre la complicidad icónica que necesita para advertir de sus procedimientos de «dislocamiento territorial» (Estrella de Diego), teniendo en las vanguardias de su propio país un referente por excelencia del cual apropiarse para emprender esta suerte de fagocitosis neohistoricista:\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e(…) el uruguayo Joaquín Torres García realiza su conocido dibujo, en el que muestra el cono de América del Sur invertido, expresión gráfica de su famoso artículo de 1935, «La Escuela del Sur». En él pone sobre el tapete ,(…) la revisión precisa de las consuetudinarias propuestas territoriales. Al final ¿quién dictamina cuál es el Norte y cuál es el Sur con todas las consecuencias que dicha división conlleva?\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur” -escribe Torres García-. “No debe de haber norte para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quiere el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte. Igualmente nuestra brújula: se inclina irremisiblemente siempre hacia el Sur, nuestro polo. Los buques, cuando se van de aquí, bajan, como antes, para irse hacia el norte. Porque el norte ahora está abajo. Y Levante, poniéndose frente a nuestro Sur, está a la izquierda. Esta rectificación era necesaria; por esto ahora sabemos dónde estamos.»\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003c!--StartFragment--\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003eLa serie\u0026nbsp;\u003cem\u003eThe Iberoamerican Trilogy\u003c/em\u003e\u0026nbsp;es posiblemente el mejor exponente de esa inversión de los mapas que se describe en la obra de Sastre. En sus tres episodios, el artista trata de recomponer una genealogía en la cual el espacio iberoamericano y sus producciones simbólicas ocupan el lugar del centro y adquieren por tanto un\u0026nbsp;\u003cem\u003estatus\u003c/em\u003e\u0026nbsp;hegemónico, en un tiempo de resurrección del espíritu latino espoleado durante siglos y escamoteado a través de apropiaciones occidentales estereotipadas y mitificadas desde la modernidad.\u003c/p\u003e\u003cp style=\"border: 0px; font-family: \"\u003e\u003cem\u003eVideoart, The Iberoamerican Legend\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2002), la primera parte de la saga, narra una historia que comienza en la apocalíptica destrucción del mundo tras el colapso de Hollywood, y cuenta como los artistas latinoamericanos, bajo el liderazgo de otro artista llamado Martín Sastre (alter ego, auto-representación o incurso mítico –a esta distinción volveremos más adelante en la siguiente parte del texto), salvaron el planeta de su inminente fin por el “exceso de hiperrealidad” propagada por los medios de comunicación. En\u0026nbsp;\u003cem\u003eMontevideo, The Dark Side of the Pop\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), la segunda entrega de este conjunto de vídeos, el relato se sitúa en el año 2092, y una adolescente superdotada es enviada por el Centro Europeo de Inteligencia a Montevideo, con el objetivo de descubrir el secreto del éxito de Martín Sastre, quien había encabezado la gran revuelta de las periferias que dio al traste con la era de Hollywood y Occidente a inicios del siglo XXI. Finalmente la tercera parte de la trilogía,\u0026nbsp;\u003cem\u003eBolivia 3, Confederation Next\u003c/em\u003e\u0026nbsp;(2004), se ubica en el año 2876 y cuenta el duelo acontecido entre Martín Sastre y Matthew Barney por el control de la ficción, después de lo cual se formó Bolivia, una Confederación de Naciones\u003ca href=\"https://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010/08/21/if-you-can-dream-it-you-can-do-it/#_edn4\"\u003e[iv]\u003c/a\u003e; el mundo ha cambiado, ya no existe Estados Unidos, que dejó de tener el control mundial tras perder el control de la ficción y de la industria del entretenimiento a través de la cual recodificaba y ponía en valor la realidad.\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003c!--StartFragment--\u003eConstruyendo irónicas tramas fragmentadas que implican idas y regresos en el tiempo, Sastre va hilando una historia de la nueva era iberoamericana en que todos los órdenes preconcebidos por el andamiaje de los poderes heredados de un mundo colonial son desarticulados y refractados. Entonces la historia toma otro rumbo e Iberoamérica es desplazada desde los márgenes hasta quedar justo en una situación dominante que instituye el valor de lo latino como una emergente ontología, en apariencia más apta y propicia a la gestión de la ficción dada nuestra naturaleza histriónica y propensión al drama; así como por el entrenamiento sostenido en su consumo.\u003c/span\u003e\u003c!--EndFragment--\u003e\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003e\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003efuente\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttps://susetsanchez.wordpress.com/ensayos/2010_martin-sastre/\u003c/p\u003e\u003cp\u003ehttp://www.roalonso.net/es/videoarte/caja_negra.php\u003cspan style=\"-webkit-text-stroke-width: 0px; background-color: rgb(255, 255, 255); color: rgb(55, 55, 55); float: none; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; letter-spacing: normal; line-height: 24.375px; orphans: auto; text-align: justify; text-indent: 0px; text-transform: none; white-space: normal; widows: 1; word-spacing: 0px;\"\u003e\u003cbr\u003e\u003c/span\u003e\u003c/p\u003e\u003c!--EndFragment--\u003e","id":48183,"image":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/Sastre.jpg","original":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/original/Sastre.jpg"},"large":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/large/Sastre.jpg"},"resize_big":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize_big/Sastre.jpg"},"resize":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resize/Sastre.jpg"},"medium":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/medium/Sastre.jpg"},"small":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/small/Sastre.jpg"},"resized_thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/resized_thumb/Sastre.jpg"},"big_thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/big_thumb/Sastre.jpg"},"thumb":{"url":"https://artenlinea.s3-accelerate.amazonaws.com//art_works/48183/thumb/Sastre.jpg"}},"technic":null,"dimensions":null,"user_id":null,"serie_id":null,"publish":null,"position":null,"descargada":null,"old_filename":null,"in_s3":null,"comments_count":null,"public_comments_count":null,"content_type":null,"size":null,"created_at":"2016-07-02T19:11:09.000Z","updated_at":"2016-07-02T19:16:57.000Z","image_processing":false,"image_tmp":null,"made_on":null,"width":null,"height":null,"depth":null,"property_kind_id":null,"owner_id":null,"owner_type":null,"completed_rate":null,"deleted_at":null,"slug":null,"rank":"310547.0","creation_date":null,"creation_date_relative":null,"country_id":null,"city_id":null,"province_id":null,"editor_choice":0,"tag_list":[],"material_list":[],"medium_list":[],"artwork_type_list":[],"technique_list":["Video Arte"],"attribution_list":[]},"relation_type":"Publication","per":2}}}